domingo, 7 de septiembre de 2008

Cass, la chica más guapa de la ciudad


(G. Sopeña, J.L. Rodríguez)
Nos gustaba Cass
la chica mas guapa de la ciudad
su forma angelical de pisar la nieve
mientras tararea la última estrofa de Dylan.
Su manera tan dulce de guiñar
como si estuviera recitando un poema
o pintándose los labios
en el espejo de cualquier fotografía.
Nos gustaba que tuviera las piernas morenas
y se riera como un sábado.
Pobre Cass, tenía que morir como una Diosa, nuestra.
Arrollada por un Chevrolet
y un repartidor de Coca-Colas
y ahora un policía nos robó todas las lágrimas.

Y ahora la lloramos
todos y enviamos violetas
a direcciones inventadas
todas dirigidas
todas dirigidas
todas dirigidas a Cass,
la chica mas guapa de la ciudad.

Pero solo hemos aprendido
a silbarte una nueva canción
es para ti Cass,
que estabas tan harta de la vida
que te tumbabas desnuda bajo el sol
de las cinco de la tarde.
Es para ti,
que nos reprochaste tantas veces
nuestro aire de perritos derrotados

Y ahora la lloramos
todos y enviamos violetas
a direcciones inventadas
todas dirigidas
todas dirigidas
todas dirigidas a Cass,
la chica mas guapa de la ciudad
la chica mas guapa de la ciudad
la chica mas guapa de la ciudad.

Cantada por el inimitable Mauricio Aznar y sus Más Birras

http://www.youtube.com/watch?v=oku-mWlNkRk

(foto de Lechuguita, la chica verde más guapa de Flickr, por cortesía de erregiro, 
http://www.flickr.com/photos/erregiro/)

5 comentarios:

Puzzle dijo...

Ay, qué buenos tiempos y qué grandes Sopeña y Mauricio. Anda que no hemos cantado veces ni nada esa canción, tomando unas birras y siguiendo hasta el mismísimo fin del Moncayo a los idem.

La vida te hace algunos regalos, por ejemplo, conocer a Sopeña o compartir escenario con los Birras.

¿Sabías que la canción está basada en un texto de Bukowski?. Bueno, qué tontería, cómo no vas a saberlo.

Abrazo

Miguel Ángel Y. dijo...

Un recuerdo emocionado a Mauricio...

Hans dijo...

Los zaragothamanos tuvimos la suerte de ver crecer a Mauricio en nuestras calles y garitos. A lo mejor él tuvo la mala suerte de vivir su (corta) vida por las calles y en los garitos de Zaragotham. Sin embargo, en ellas conoció, tuvo la tremenda suerte de conocer, a un tipo cuya supervivencia en ZAZ es otra suerte para nosotros. Me refiero, claro, a Gabriel.
Cualquiera que tenga cierto sentido común en cuestiones musicales en ZAZ ha dejado los discos de los Birras convertidos en espirales desparramadas, y las cintas de Ferrobós o los Golden Zippers con los 'cachitos de hierro y cromo' arrancadas. Hay tanta genialidad en TANTAS sus canciones ('sus' de ellos dos) que se le parte a uno el alma sabiendo dos cosas:
a) que son otros tiempos, y que es muy difícil que a nadie (bueno: a casi nadie ;-D) se le ocurra fundar un tema como Cass en un relato de Bukowski, y
b) que Cass, esa chica a la que conocimos (de veras, la conocimos. Existe. Se llamaba C.) ya no está. No porque haya muerto, claro. Sólo por un problema de imposibles ucronías.
Besos. Me voy a una presentación de cierto libro en cierto palacio sastaguí...

ángel dijo...

ita canción. Gracias.

Saludos...

Javier Arias dijo...

Estaba canturreando esta cancion, no se por que , hace años que no la escucho, la busque y aqui la encontre.
Gracias.